lunes, 12 de noviembre de 2007

Remembrance Day



Ayer domingo, como cada 11 de noviembre, todos los países miembros de la Commonwealth , y algún país más, celebran el Remembrance Day o Armistice Day. Es un día de homenaje para todos los caídos en guerra; tanto militares como civiles, por supuesto; desde la I Guerra Mundial, y se puede ver a bastante gente con la Poppy flower
(Amapola) en la solapa de su chaqueta...



Según me cuentan por aquí, el hecho de llevar una amapola como recuerdo es debido a que cuando alguien moría en combate, en su lecho de muerte, posteriormente crecía una amapola. Pero, al parecer, este hecho sólo ocurría en Reino Unido, debido a su clima húmedo, y posteriormente países como: Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Estados Unidos, Polonia... comenzaron a celebrar esa fecha.



Y la noche del pasado sábado, víspera del día que os he comentado, me tocaba trabajar para la hora de la cena. Y los clientes venían más elegantes de lo normal: Las mujeres, vestían como las actrices de Hollywood en la alfombra roja, y los hombres vestían como el tradicional traje de boda escocés: Kilt (falda escocesa), con chaqueta y corbata y, los más atrevidos, con pajarita.


(Un ejemplo de trajes de boda escoceses para hombres)

Pero, aparte, pude ver bastantes mujeres con asombrosas pamelas que desafiaban la ley de la gravedad. Me recordaron a las pamelas que se llevan en las Carreras de Ascot (carrera de caballos en Berkshire, Inglaterra, con casi 300 años de vida)



Y una de ellas, llevaba una maceta en la cabeza, os lo prometo. U otra mujer que medía más de 2 metros y era delgadísima, si alzara sus brazos, seguramente llegaría al techo del comedor.

Después de las comidas, serían las 12 de la noche y estábamos recogiendo, fui un momento al baño y pude ver que el suelo parecía una piscina, por el agua que había en el suelo o demás líquidos. Y, cuando iba a avisar de lo sucedido a uno de los mánagers, vi que varias personas pretendían entrar en el baño, y yo educadamente les dije que éste estaba cerrado y que, por favor fueran al otro baño cercano al bar.

Pocos minutos después, vine con el mánager para mostrarle el baño, pero pudimos ver que había una numerosa cola esperando en el baño de minusválidos, que poca vergüenza... Debe ser que, aunque yo les indiqué el otro baño, ellos fueron al más próximo.

Y ahora un vídeo, en el que un tal Martin Brandle, presentador de F1, va a hablar con Aznar, pero, parece que no sabe quién es:

Cuidado Con Él


(Vendedor de castañas asadas en Castle Street)

Este pasado viernes, mientras trabajaba en el restaurante, hubo un pequeño problema.
En una de las mesas un cliente me pidió que le echara un poco de pimienta en la comida, yo fui a por un "pepper mill" molinillo de pimienta, que mide como medio metro, aunque otros pueden medir más. Un ejemplo...



Y cuando iba a echar un poco de pimienta en uno de los platos de aquellos clientes, en esa mesa de 4 personas, sin querer toqué uno de los vasos provocando que se derramara todo el vino en la mesa, saqué un trapo e intenté que no manchara a los clientes, además, afortunadamente uno de mis compañeros, Graeme, vio lo ocurrido y rápidamente trajo varias servilletas, para ayudarme.

Mientras estaba limpiando ese río de color tinto con numerosos afluentes por toda la mesa, pude ver que uno de los clientes que tenía un aire a Tony Sirico (actor en Los Soprano),...



(Este tío me parece un cruce entre Flavio Briatore, director de Renault F1, y Chiquito de la Calzada)

...Y aunque sus otros compañeros eran británicos, me espetó improperios en italiano. Supongo que prefirió usar la lengua materna para decirme eso.

Yo, por un momento pensé en coger la botella de vino y echarle el resto de lo que quedaba encima, pero mantuve la calma, pensando que, si lo hiciera, quizá con que tan sólo hiciera una llamada, aparecerían unos matones de la mafia calabresa o siciliana y me llevarían a un callejón... los demás compañeros le apacigüaron y yo tras limpiar el desaguisado y pedir disculpas. Pude observar en uno de los platos que la lubina estaba regada de vino tinto y tenía buena pinta, pero preferí no comentarlo en voz alta, no sé porqué, pero creo que no les habría gustado demasiado tal comentario.


(Peluquería en Leith Walk)

Poco después Ross, el mánager general, me buscó para decirme que tuviera más cuidado, y que esos clientes eran bastante ricos, y que uno de los de esa mesa era representante de Lamborghini en Reino Unido, yo le dije que era la primera vez que me ocurría desde que empecé a trabajar, y, parece que eso le calmó un poco y me dejó que siguiera trabajando.

Unos 10 minutos después de eso, en la cocina había que recoger unos postres para la mesa 32, y yo, preferí decirle a otro camarero que me hiciera el favor de llevarlos (acertásteis, en la mesa 32, derramé el vino).

viernes, 9 de noviembre de 2007

Standing Order y Más Historias



Hoy, mientras trabajé, lo único reseñable fue que uno de los camareros estaba comiendo unos Monkey Nuts (cacahuetes), probé uno, y el sabor era a guisante, probé otro por si el anterior estaba malo y volvió a saberme a guisante, a lo que le comenté que pensaba que esa partida de cacahuetes podía estar en mal estado y él me dijo que no, que desde hace tiempo los prueba y siempre le han sabido así...

Luego, salí a las 4 de la tarde de trabajar y decidí dar una vuelta por el centro antes de volver a casa. Vi a ese hombre que veis arriba en la foto y le pregunté si realmente vendían una pista de golf, y dónde. Pero el tipo me dijo que a él le pagaban por la publicidad, pero no tenía ni idea de lo que anunciaba, debido a que prácticamente cada día anunciaba algo diferente.



Luego fui a la librería que veis en la foto, decidido a comprar un libro que me gustara para practicar el inglés.

Primero, busqué el libro "Los Confidentes" ("The Informers") de Bret Easton Ellis, y lo encontré, después recordé que me apetecía un libro del periodista estadounidense que inauguró el género "Periodismo Gonzo", pregunté por el libro "Miedo y asco en Las Vegas" ("Fear and loathing in Las Vegas") de Hunter S Thompson, de la que existe una muy recomendable versión cinematográfica con Johhny Depp como protagonista, y me dijeron que en esa tienda no les quedaba ese ejemplar, y pregunté si en otra tienda "Waterstone's" tendrían ese libro y me dijo que tenían ese libro en la otra tienda que hay en Princes St. a lo que yo dije que si podía llamar a la otra tienda y así lo apartaran, dado que iba a ir directamente a la otra tienda. Me pidió mi nombre y apellido, y fui a la otra tienda.

Llegué a la otra tienda y dije que buscaba el libro ya citado y le dije mi nombre (Antonio Rodríguez), pero la mujer de la librería me dijo que no había ninguna reserva a nombre de esa persona. Yo le dije el título del libro y me contestó que estaba a nombre de AHHFONSO GONSALES, yo le dije que también me podía llamar así si quería, dado que yo lo único que quería era el dichoso libro.



Con ilustraciones muy chulas...



Y había que comer, aunque no tenía demasiada hambre, dado que estoy acostumbrado a comer mas tarde de las 4.

Fui al Standing Order, que es de los restaurantes más baratos que hay en Edimburgo, pero eso no significa que sea malo, al contrario, es un restaurante bastante grande, con buena comida, varias entradas por distintas calles.


Ver mapa más grande

Este restaurante, que anteriormente fue un banco, por ello lo del nombre "Standing Order" significa orden permanente de pago, está excelentemente decorado y en un estado de conservación perfecto. Un techo con delicados ventanales, varios cuadros de reputados ciudadanos de la ciudad, como Robert Louis Stevenson o Arthur Conan Doyle... además, en sus diversos salones hay estanterías con libros de verdad: Desde "Crimen y Castigo" de Dostoyevski, en una edición llena de polvo (con perdón) del año 1949 a "Trainspotting" de Irvine Welsh, que, dicho autor, nació hace 49 años en el mismo barrio que yo vivo: Leith.



(Interior del Standing Order)



(Mr Kennedy, o el señor del maletín del millón de dólares)



(Caja fuerte de lo que anteriormente fue un banco)

Y, aunque hacía dos días que el tiempo empezaba a empeorar, hoy fue un día realmente frío, con 3 grados. Pero con el viento que parecía venido del Polo Norte, la sensación térmica era de grados bajo cero.



(Tonecas, Temporada Otoño-Invierno 2007)

Luego, fui a una tienda en la que vi una bolsa de patatas que ponía "Patatas Bravas", ni corto, ni perezoso, pregunté a la persona que estaba comiendo una bolsa, que si podía probarlas. Y, después de probarlas, eso no tenía que ver con las patatas bravas, al parecer, a la gente de aquí con eso de que la gastronomía local deja bastante que desear (es mi opinión) cuando les importan cualquier cosa de otro país, lo compran a pies juntillas.



Y por último, un tipo que tiene una forma muy peculiar de clavar los clavos.