martes, 5 de febrero de 2008

Desventuras en un avión

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(Aeropuerto de Madrid-Barajas, poco antes de coger el avión)

Primero, perdón por todo este tiempo de ausencia sin escribir, y ahora vamos al tema...

Mi vuelta de Madrid a Edimburgo fue el 2 de enero y volví a trabajar el 3, y aunque ya ha pasado algo de tiempo, os contaré un poco como fue mi regreso a tierras escocesas, tras pasar las Navidades en Madrid.

Mi vuelo de regreso tenía una escala en Amsterdam, debido a que con la única compañía que hace el vuelo directo era más caro para las fechas que yo había elegido.
En mi vuelo de Madrid a Amsterdam, no hubo ningún problema, quizás lo único reseñable es que llovía, pero fue en el vuelo de Amsterdam a Edimburgo donde hubo "problemillas".

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(El avión de la discordia)

Cuando llevábamos 30 minutos de vuelo, desde Amsterdam hacia Edimburgo, y mientras yo estaba medio adormilado, debido al madrugón que me pegué, oigo que el comandante dice que hay un problema con el sistema electrónico del motor (no tengo mucha idea de aviones, pero creo que eso fue lo que dijo) y que debido a ello deberíamos regresar al aeropuerto de Schiphol (Amsterdam) para subsanar la avería, varios pasajeros resoplamos con cara de indignación, excepto una mujer, a mi lado había una pareja escocesa de unos 50 años, y esa mujer comenzó a llorar.

De varios vuelos que he cogido este fue el primero en el que hubo una incidencia y yo estaba manteniendo la calma, pero con esa mujer llorando como una magdalena, no sé, me empecé a poner nervioso.

Pero lo más gracioso estaba por llegar, cuando habíamos aterrizado y llevábamos unos minutos sin que nadie nos dijera nada, pasaron por el pasillo del avión dos tipos con chalecos reflectantes, cajas de herramientas y caras de Manolo y Benito a la holandesa.
Y dice el comandante: "Ahora debemos esperar para que haya otro avión de KLM libre para que podamos continuar el viaje..."

Esa frase me pareció salida de la película "Aterriza como puedas"

















Pasó un rato, me puse algo de música en mi MP3 para sobrellevar todos esos tiempos de espera y finalmente nos cambiaron de avión para retomar el viaje a UK.

Llegamos 1 hora y media mas tarde de lo previsto, pero como ese día estaba nevando, pues, reconozco que la ciudad estaba mas bonita si cabe...

New college

Snow in Edinburgh

A view from my room when was snowing
(Vista desde mi habitación)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Vamos, que los tenías de corbata, jajajajaja. Ya imaginabas tu cuerpo desmembrado tras el brutal impacto del avión contra el suelo y su explosión, quedando atrapado y vivo durante unas horas en las que te alimentarías de tus propias extremidades despedazadas, para luego morir en un tormento espantoso. Es que eres un paranoico, tío.

Lo de la tía llorando me recuerda cuando fui a ver "La pasión de Cristo" de Mel Gibson en el cine: había una amerindia que, durante la escena de las laceracíones sanguinolentas y torturas variadas, cada vez que algún objeto impactaba o desgarraba al protagonista, gritaba y gemía como si tuviera un romano haciéndole a ella lo mismo, y otro sodomizándola. Al principio, lo sobrellevaba, gracias, en parte, a lo divertido de la escena, pero cuando empezaron a usar el látigo con pinchos metálicos, la amerindia aumentó tanto sus chillidos, que en un momento dado llegué a sentir lástima por ese tal Cristo (e ira hacia ella). (SPOILER)Luego lo grapaban a un palo y lo dejaban secar al sol.

Tonecas dijo...

Generalmente no tengo miedo a los aviones. Voy bastante tranquilo, sólo que hay una sensación de que estás dentro de un amasijo de hierros y TÚ no puedes controlar las cosas.
Por cierto, ya te conté que vi la peli de "La pasión de Cristo" y está bien, aunque creo que gastaron mas sangre para el rodaje que la que usa el 12 de Octubre para transfusiones en un año.

See ya' later, pal

Ed dijo...

Y yo me quejaba de mis vuelos...

Por cierto, que ya me habeis jodido el final de la película xD

Onio dijo...

Curiosa situación. De todas formas, mucho peor hubiera sido que no os hubieran cambiado de avión y os hubisen dejado a merced de Manolo y Benito...
En fin, que debo se un tio con suerte porque estas cosas no me han pasado nunca.