jueves, 18 de octubre de 2007

La Historia de William Deacon Brodie














Hoy tenía el día libre y, al ser incapaz de estudiar en casa, decidí ir a un pub por el centro con: Un libro, un diccionario y papel donde ir apuntando el nuevo vocabulario que encontrara.
Mientras estaba en ese pub, vi que en sus paredes había historias escritas acerca de un hombre que según decía existió de verdad y del cual este pub a tomado su nombre.

Ese pub es el que podéis ver en la foto de arriba y, a continuación adjunto la localización:

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Es el Deacon Brodie's Tavern, está en Lawnmarket (dentro de la Royal Mile), esquina con Bank Street


Y tras leer las historias en sus cuatro paredes y hacer alguna foto dentro del pub...















(Ahí está William esperándote en el hueco de la escalera)















(William visto desde más cerca. La verdad es que las figuras del Museo de Cera de Madrid, parecen hechas por niños pequeños comparadas con esta figura)

Y ahora contaré la historia de este hombre.

William Brody nació en Edimburgo, al igual que Robert Louis Stevenson, que fue el escritor de Dr Jekill & Mr Hyde, porque digo esto, porque al parecer Stevenson frecuentaba ese pub y recordó que de pequeño le habían contado la historia de ese hombre y al escribir su novela se basaría en la vida de este hombre.

En septiembre de 1741. Brody era un ebanista muy apreciado por todos… Un vecino de lo más normal.

De día construía armarios, además de otros muchos muebles, para la gente más rica de la ciudad. Y gracias a ello conoció los alojamientos de cada uno de ellos.
Llegó a ser tan respetado que, no me digáis como, llego a ser concejal de la ciudad.
Pronto comenzó a hacer copias de las llaves de todos los clientes para los que trabajaba.




















(A a la derecha, William Deacon Brodie)

Y cada noche, entraba en sus casas y robaba, saliendo cargado de oro, joyas y dinero.
Nadie sospechaba de él, pero la noche del 5 de marzo de 1788, no pocos fueron los testigos que vieron a Brody asaltando la Oficina General de Impuestos de Escocia. Esta vez el robo fue fallido.

Y solo unos meses después, tras ser juzgado, se llevó a cabo su ajusticiamiento con la horca, al aire libre y a pocos metros de donde está en la actualidad el pub.
Lo más irónico es que la horca en la que fue ajusticiado, la había fabricado él...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante reseña local de la que quizá me inspire para una de mis próximas novelas.

Ed dijo...

Interesante historia.