miércoles, 24 de octubre de 2007

Vámonos de Pintas...















(New Kirk Gate, este cruce lo veo todos los días. Aquí acaba Leith Walk y comienza Great Junction Street)

Ayer martes (aunque para mí todavía es hoy, dado que todavía no he dormido), quedé con unos amigos que conocí por medio de la pareja de Barcelona, que eran compañeros míos de piso, y fuimos a un pub irlandés, creo que es el único que hay en todo Edimburgo y está en pleno centro.

Es el Finnegans Wake:

Ver mapa más grande

Primero me presentaron a unos cuantos amigos y amigas, pero lo extraño era que no pude ver muchos escoceses en el interior del pub, creía que estaba en un pub irlandés de Madrid.

Pero cuando iba a pedir una pinta me di cuenta del porqué. Los martes sólo cuesta 1.50 libras la pinta de cerveza, es decir casi la mitad del precio habitual, y para estas cosas los españoles somos muy avispados.






(Interior del pub)






Además, pude ver que había un tío tocando en el local. Pero sólo uno, enfundado con su guitarra eléctrica y una acústica recostada en una banqueta, esperando para melodías más tranquilas.

El viejo irlandés (lo supongo por el acento) tocó clásicos temas acompañado de un MiniDisc que reproducía los demás instrumentos que participaban en cada canción, como Losing My Religion de R.E.M o With or Without You de U2. De acuerdo, venía bien para charlar con la juventud, pero hacía falta un poco de marcha.

Mientras yo iba conociendo gente nueva, como por ejemplo uno de Lugo con una camiseta que ponía "Octopus Feira Style" (¿?), pude ver que el cantante se tomó un descanso en el que se tomó una pinta de Guinness en dos tragos (recordemos, una pinta son 56 cl) y, a continuación, con una gran sonrisa, interpretó canciones típicas del folklore irlandés.

Aquello hizo que todos los allí presentes nos pusiéramos a bailar (o al menos intentarlo).



También bailaba al lado de nosotros una mujer de unos 50 años, con numerosos tatuajes en su cuerpo, digo esto porque la mujer en cuestión vestía como una p... pájara, quería decir.

A las 3 de la mañana (hora máxima para cerrar los pubs o las discotecas) varios empleados del pub empezaron a gritar que el local estaba cerrado y que nos marchásemos, al ver que no hacíamos mucho caso, mas que nada porque estábamos muy bien. Empezó a gritar ¡Come on guys, QUE HAY KA MADRUGAHR! y al menos nos marchamos con una sonrisa, dado que hizo un esfuerzo en hablarnos en español, por la evidente mayoría que había allí.

Yo una vez fui al Consulado español en Edimburgo, y os aseguro que en este pub había más españoles, que en el propio consulado.

Después de despedirnos y antes de coger el autobús me acerqué al castillo, simplemente por curiosidad, y observé que había una valla impidiendo el paso. Podréis verlo en este vídeo de penosa calidad, tanto artística como técnica:



Únicamente os paso este vídeo para comentaros que después de pasar la valla, saltó una alarma ensordecedora. Yo, tras arquear las cejas y mirar a ambos lados, buscando una vía de escape y suponiendo que alguien viniera en mi búsqueda, decidí bajar por unas escaleras que me harían llegar a Castle Terrace y, con ello, pudiera coger el autobús nocturno en Princes Street para la vuelta a casa.

Aunque estaba a unos 400 metros del castillo, todavía podía oír la alarma...

Y, por fin, llegué hasta la parada de autobús. Mientras esperaba, y observaba que cuanto más tiempo pasaba más niebla me envolvía, vi en un tablón de la marquesina que el próximo autobús llegaría a las 3:08 de la mañana.

Yo que tengo el reloj coincidiendo con el de la Puerta del Sol, pero con una hora menos, observé que cuando llegó el 22, el que debía coger, justo en el mismo instante que se paró para recogerme marcaron las 3:08, a esto lo llamo puntualidad ing... digo escocesa.

Por último un vídeo de una modelo en una pasarela, que se lleva una sorpresa...

2 comentarios:

Onio dijo...

Jajaja, es lo que tiene, junta cerveza y folklore popular y ya tienes la fiesta.
Por cierto, vaya guantazo majo el de la modelo, jajaja

anuska dijo...

hola!, soy una española, que está pasando el año en Edimburgo, estudiando en la univ. h pasado noches en el tron, y por supuesto Cabaret Voltaire!!!, pero mi scottish experince se está terminando. por casualidad he encontrado este tu magnifico blog, enhorabuena. se me saltan las lagrimitas; te visitaré a menudo, para recordar mi año, en esta maravillosa ciudad. muchas gracias!!